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Efectos y aplicaciones de la magnetoterapia

Los efectos beneficiosos de los campos magnéticos sobre el organismo, con frecuencias pulsantes de 1 a 100 Hz, son múltiples, reconocidos y comprobados hace ya bastantes años.

Para el lector con conocimientos médicos y/o biológicos le recomendamos la lectura del trabajo publicado por los Dres: Jorge E. Martín Cordero y José A. Delgado, especialistas de Primer Grado en Medicina Física y Rehabilitación en Infomed (Centro Nacional de Información de Ciencias Médicas), http://www.sld.cu/galerias/pdf/sitios/mednat/efectos_y_aplicaciones_de_la_magnetoterapia.pdf

No obstante, en un lenguaje menos científico que el del artículo reseñado, podemos resumir que los campos magnéticos actúan a nivel celular, neuronal, del sistemas nervioso, circulatorio y endocrino produciendo los siguientes efectos:

  • Vasodilatador
  • Regenerador celular.
  • Efecto trófico.
  • Analgésico
  • Relajación muscular
  • Antiinflamatorio
  • Desintoxicación
  • Aceleración del metabolismo
  • Estabilizador de la presión arterial

Ventajas de la magnetoterapia                                                                                                                      Las ventajas de la magnetoterpia como método de rehabilitación son bastante claras:

  1. Tiene una influencia eminentemente fisiológica que estimula al organismo en el sentido de su propia curación.
  2. No tiene prácticamente contraindicaciones.
  3. No tiene como objetivo específico la sustitución de ningún método terapéutico convencional, sino que por el contrario se logra complementar muy bien con la mayoría de ellos.
  4. Resulta una terapia indolora.
  5. Tiene una ejecución sencilla y rápida tanto para el paciente como para el terapeuta.
  6. No necesita tener contacto directo con el cuerpo del paciente para ejercer su efecto terapéutico.
  7. Tiene un elevado poder de penetración.
  8. Los efectos obtenidos siempre perduran más allá del final del tratamiento.

Magnetoterapia en la artrosis

Los primeros síntomas de la artrosis consisten en dolores en las articulaciones que dificultan la movilidad, con lo cual se pierde fuerza; al disminuir la masa muscular pierde su capacidad de amortiguar los impactos y las articulaciones sufren más con el movimiento; se genera así un avance inevitable del deterioro y, con el paso del tiempo, las articulaciones que precisan de esa amortiguación extra que deberían proporcionar los músculos de fibra estriada son las más afectadas; rodillas, caderas y columna vertebral sufren de manera especial las limitaciones y el dolor que genera esta patología.

El tratamiento con magnetoterapia se orienta a la disminución del dolor y a retardar el proceso degenerativo que acompaña la artrosis. Es beneficioso compaginar la magnetoterapia con ejercicios activos que favorezcan el fortalecimiento de la musculatura próxima a la zona afectada por la artrosis; también es aconsejable el uso de la electroestimulación para mejorar la fuerza muscular sin sobrecargar la articulación; el uso de la electroterapia con corrientes que mejoren la vascularización y disminuyan el dolor ayuda al conjunto del proceso de rehabilitación.

Magnetoterapia en la osteoporosis

Un efecto importante de la magnetoterapia es su capacidad de estímulo trófico del hueso y del colágeno, efecto ligado a la producción local de corrientes de muy débil intensidad, por el mecanismo de la piezoelectricidad.

La magnetoterapia ayuda a la fijación del calcio en el hueso, por lo que se emplea en osteoporosis, general o localizada, síndrome de Sudeck, retardos de osificación y seudoartrosis.

Los campos magnéticos estimulan la producción del colágeno, lo cual es de interés tanto en los procesos de cicatrización como para la prevención del envejecimiento de la piel.

Magnetoterapia en la epicondilitis

gal3La magnetoterapia no es en muchas ocasiones la terapia de elección en el tratamiento de la epicondilitis, sin embargo, usada de forma correcta, resulta ser una terapia física electromagnética muy eficaz, por lo que vamos a recomendar su uso al mismo tiempo que describimos la patología en cuestión y otras alternativas de tratamiento.

La epicondilitis es un proceso inflamatorio del tendón de origen de los músculos extensores de la mano; se conoce popularmente como codo de tenista, debido a que casi un 50% de los practicantes de este deporte acaban padeciendo esta lesión a lo largo de su carrera deportiva; hemos de destacar que es una patología muy común entre otras profesiones que requieren un intenso esfuerzo de las extremidades superiores.

La epicondilitis se manifiesta con dolor que aparece incluso en estado de reposo; al realizar la extensión dorsal el dolor aumenta, especialmente si resistimos el movimiento; también aparece dolor a la palpación en epicóndilo sobre el tendón afectado.

El tratamiento de fisioterapia requiere, en primer lugar, reposo, ya que resulta imposible la rehabilitación si mantenemos el nivel de esfuerzo que dio origen a la aparición de los síntomas de la lesión y muy probablemente el médico recetará calmantes y antiinflamatorios; podemos restringir la movilidad con un vendaje funcional que limite la prono supinación del antebrazo y la flexo extensión de la mano, tras el tratamiento inmediato para aliviar el dolor, que generalmente comprende la aplicación de frío en compresas o en forma de masaje local con un cubito de hielo. Tras la intervención inicial, el tratamiento de Fisioterapia comprenderá:

  • Magnetoterapia de baja frecuencia. La magnetoterapia actuará relajando la musculatura, mejorando la circulación local, acelerando el trofismo y reduciendo el dolor. La magnetoterapia produce un conjunto de efectos que actuando al unísono acelerará el proceso de recuperación.
  • Ultrasonidos. Ultrafonoforesis.
  • Tens analgésico.
  • Crioterapia.
  • Estiramientos.
  • Masaje.
  • Radarterapia.

Magnetoterapia en las fracturas

La magnetoterapia supone el uso de campos magnéticos de baja frecuencia para tratamiento terapéutico; forma parte del conjunto de terapias físicas que usamos en fisioterapia para colaborar de forma efectiva en los más diversos procesos de rehabilitación.

Con la magnetoterapia obtenemos resultados debido a la agitación que provoca a nivel iónico y molecular, favoreciendo de este modo la aceleración en los procesos químicos del organismo; aunque lo definamos de forma tan sencilla los efectos se producen a múltiples niveles, desde el celular al orgánico.

Los campos magnéticos alcanzan el interior del cuerpo humano hasta la profundidad del hueso; el efecto piezoeléctrico y la generación de micro corrientes en este tejido parecen ser los responsables de la estimulación de los osteoblastos y, por tanto, de la regeneración del tejido óseo.

Actualmente se considera ampliamente probado el efecto rehabilitador de la magnetoterapia en las fracturas y se aconseja su uso por un conjunto de razones:

  • La utilización de los campos magnéticos apenas presenta contraindicaciones en el tratamiento de las fracturas.
  • Es una de las pocas técnicas de electroterapia capaces de alcanzar una profundidad suficiente para que sea efectiva.
  • Los equipos potátiles de magnetoterapia de baja frecuencia son económicos, fáciles de manejar, y de poco peso, y por tanto, apropiados para tratamientos domiciliarios.
  • Se pueden observar resultados objetivos por medio de densitometría ósea tras 15 – 20 sesiones, aunque en muchas menos es posible que comience de forma subjetiva una sensible disminución en la percepción del dolor y la inflamación.

Magnetoterapia en el tratamiento de la pubalgia

La magnetoterapia se utiliza en el tratamiento de la osteopatía de pubis, debido esencialmente a su efecto antiinflamatorio, regenerador y analgésico.

La osteopatía de pubis es más común en hombres y especialmente en deportistas sobre todo en corredores y futbolistas.

La pubalgia se produce por traumatismos, cizallamiento o deterioro de los ligamentos que fijan la sínfisis púbica.

Los deportistas que padecen una marcada hiperlordosis lumbar y/o tienen debilitada la musculatura abdominal tienden a padecer en mayor grado esta patología, especialmente si la práctica deportiva se desarrolla en un terreno poco uniforme; también contribuye a aumentar los riesgos el que se realice un trabajo con cargas excesivas y mal programado, así como que deficiencias técnicas no corregidas produzcan movimientos erróneamente ejecutados; los calentamientos mal realizados o una escasa atención a los estiramientos antes y después de la práctica deportiva contribuyen al aumento de la incidencia de la pubalgia en deportistas.

La magnetoterapia de baja frecuencia es el tipo de campo magnético de elección para el tratamiento de la osteopatía de pubis, pues contribuirá al proceso de mejoría relajando los músculos que tienen su origen o se insertan en la sínfisis púbica, permitiéndonos rebajar el efecto cizalla en la zona; además la vasodilatación nos permitirá obtener un efecto antiinflamatorio y trófico.

Los fisioterapeutas deberían incorporarse al sistema de prevención tanto como lo están en el tratamiento de patologías; resulta más rentable dedicar un poco de tiempo y atención a la prevención de la osteopatía de pubis que al largo proceso de tratamiento. Pasamos pues a dar unos consejos que tenderán a disminuir la incidencia de la pubalgia o, al menos, a restarle gravedad:

  • Realización de un entrenamiento programado con un diseño de cargas adaptado a las propias capacidades.
  • Calentamiento y ejercicios para la vuelta a la normalidad tras cada sesión de entrenamiento.
  • Estiramientos de los músculos que tienen su inserción u origen en la sínfisis púbica.
  • Entrenar los abdominales como músculos esenciales en la prevención de esta patología.

Además de la magnetoterapia también habremos de tener en cuenta técnicas de fisioterapia como:

  • Técnicas de relajación.
  • Ultrasonidos.
  • Laserterapia.
  • Tens.
  • Masaje.
  • Crioterapia.

Magnetoterapia en el síndrome del tunel carpiano

La magnetoterapia es una técnica de fisioterapia especialmente interesante en los procesos de rehabilitación del síndrome del túnel carpiano; entre sus efectos que consiguen una evolución positiva de la citada patología podemos destacar:

  • Disminución de la inflamación local, al favorecer la vasodilatación local y con ella una normalización de la circulación, lo que mejora el drenaje y aporta nutrientes.
  • Disminución del dolor, en parte por el efecto directo que provocan los campos magnéticos sobre las terminaciones nerviosas, por las micro corrientes inducidas en los tejidos, y en parte también por la mejoría de la circulación y el efecto antiinflamatorio que le sigue. Disminuir la inflamación contribuirá a debilitar la presión que se ejerce sobre el nervio mediano; el efecto regulador de la bomba sodio-potasio, llevando las células a aproximarse a su potencial de equilibrio, eleva el umbral del dolor; aparte de lo anterior y puesto que la magnetoterapia produce una relajación de la musculatura lisa y estriada, no sólo es eficaz contra el tratamiento del estrés, sino que al aplicar los campos magnéticos en la musculatura que se encuentra hipertónica actuaremos de forma indirecta sobre los tendones que comprimen el túnel carpiano.

Contraindicaciones de la magnetoterapia

En todos los casos es preciso prestar exquisita atención a las que se muestran en el manual de instrucciones de los equipos de magnetoterapia; de todos modos conviene recordar las situaciones en las que nos encontramos frente a contraindicaciones prácticamente absolutas:

● No aplicar en pacientes portadores de marcapasos sin consultar previamente con su médico.

● No aplicar durante el embarazo sin consultar previamente con su médico.

● No utilizar en patologías tumorales.

● No aplicar de forma que el campo atraviese el corazón.